viernes, 28 de agosto de 2009
QUERIDA CASA MÍA
Ya no te queda nada
ni tan siquiera el olor a polvo mojado o el
hollín hecho versos en tus rincones.
Han perforado la metáfora de tus gruesas paredes
y no me gritas desde lo lejos
que me quieres, a pesar de mi fuga.
Incluso puedo verte alegre,
haciendo esquina para escuchar rumores callejeros.
Aún siento las miradas vigilantes
que no dejaban de pinchar tu carne.
¿Lo que tu no sabes es?, como y donde te llevo
por mis umbrales tumultuosos.
A veces sueño que voy a despertar
en el espacio de mi metódico holocausto,
allí donde se mesen las arañas
al son del hambriento laberinto.
Bajo mi brazo llevo tu escalera de mármol
carcomida de tiempo, su grisáceo color
juega bajo mis talones, subir y subir
aguantando tus escombros para salir a la azotea,
cuando los elegantes ripios requerían de sol
y hasta de luna.
Desplomados cristales amarillos
queriendo sostenerse en cada marco
anunciaban el amanecer.
Que decir de aquel rincón de los rincones
expendida y arrogante barbacoa
guardando los espíritus o protegiéndolos de los diablos con vida.
Ya ves como andas conmigo ,
yo estoy en Miami, parada en tu balcón
y tu estas en La Habana......
quizás sonriendo, pero viviendo en Miami.........
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